miércoles, 16 de febrero de 2011

You, sinner.

Ahora la confusión corre por mis venas, se mezcla con la certeza, con la desesperación y con el orgullo. Hace un par de meses, soñaba con tus ojos, con tu sonrisa... Ahora, cada día me doy más cuenta de que esa sonrisa no es la tuya, y que esos ojos azules han cambiado de color, el pelo, la forma de mirar... Tú ya no eres tú, y no se si agarrarme a tu recuerdo o empezar otra vez, con rayadas, temblores, lágrimas, sonrisas, mensajes de madrugada... Ni siquiera eso lo tengo seguro, ahora me enfrento a una apuesta donde lo más seguro es que pierda. Yo, mientras tanto, sigo soñando con ese híbrido, entre él y tú, entre tus besos o los suyos( los de nadie), entre ponerme a escuchar una cancion y pensar en tí y ponerme a llorar, así, en el autobús. ¿O lloraba por él?

La cuestión es que nací para llorar.

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