Tengo una teoría: Algo solamente merece la pena de verdad cuando, al conseguirlo, olvidas el enorme esfuerzo que te ha costado llegar a ello.
Es algo que es totalmente irrefutable. Creo que tú mereces la pena, y también creo que estoy haciendo un enorme esfuerzo, y creo que te voy a conseguir, y creo que voy a olvidar todo por lo que estoy pasando. Porque si un día se te ocurre no aparecer, esa tarde me siento como una mierda, y la mañana siguiente todo me sale mal. Pero si un día estás, y me hablas, y me dices algo que simplemente me saque una sonrisa, no me la quitarán, nadie podrá, porque cuando el Sol brilla te puedes tapar la cara, pero el Sol seguirá brillando.
Es triste como de ser una persona he pasado a ser la suela de zapato de otra. Y tú estás tan cerca y no lo ves. No ves que tu ropa se moja con mis lágrimas, y que me muero por la jodida incertidumbre.
Te quiero, pero te quiero ya.